Bolivia

Samaipata; un mundo sin fronteras

Ly2 comentarios952 vistas

Llegar a Samaipata se siente como estar en muchos países al mismo tiempo, pues en ese pequeño pueblo tropical conviven más de 25 nacionalidades y era de esperarse que en sus calles la cultura de cada país saliera a relucir; familias de extranjeros quedan flechadas de Samaipata cuando van de paseo y el paso siguiente es sentir que están en el lugar perfecto para disfrutar de una vida tranquila y a la vez divertida. ¿Nuestro riesgo? querer quedarnos también.

Samaipata significa en quechua: lugar de reposo entre montañas.

Ese pequeño pueblito construido en medio de la naturaleza nos llamó la atención desde el momento en que llegamos, pues el sonido de las chicharras era tan fuerte que nos aturdía ¿y cuándo yo habría de pensar que la naturaleza podría aturdirme solo por su desmesurada presencia? nunca, pero fue así y desde ese momento supimos que el encuentro arqueológico por el que habíamos ido a Samaipata se iba a convertir también en una experiencia natural maravillosa.

Samaipata
La chicharra gritona
La araña amigable
El tierno escorpión que se bañó conmigo en Samaipata

Fuerte de Samaipata

La obra de arquitectura rupestre más grande del mundo era algo que no podíamos perdernos en nuestro paso por Bolivia y por ella habíamos ido a Samaipata, con el objetivo de conocer el gran Fuerte, Patrimonio de la Humanidad. Pero como ninguna historia de nosotros acontece como debería cuando alguien planea sus vacaciones soñadas, esta vez no fue la excepción.

Salimos desde Samaipata con la esperanza de que hubiese alguien que quisiera acercarnos hasta el lugar (auto-stop) pero al ver que no funcionaba pronto, nos dispusimos a escuchar música y caminamos unos kilómetros, en nuestra mente estaba que el Fuerte quedaba muy cerca del pueblo pero nuestra mente estaba equivocada y cuando notamos que aún faltaban horas de caminata bajo el sol, tuvimos la suerte de ser llevados por dos mujeres en una camioneta, ¡y vaya suerte!, pues cuando llegamos al lugar debíamos pagar el ingreso y en ese momento descubrimos que no habíamos llevado nada de dinero por lo que tendríamos que devolvernos hasta el pueblo y pedir al cielo que no tuviéramos que caminar 20 kilómetros, sin embargo los ángeles ya se encontraban a nuestro lado y fueron ellas quienes pagaron nuestro ingreso e hicieron de nuestro día una serie de acontecimientos magníficos que comenzaron conociendo el Complejo Arqueológico “El Fuerte».

Se dice que el fuerte no era verdaderamente una fortaleza militar sino un culto religioso pre-colombino, construido por la cultura Chané y a su vez cuenta también con restos arqueológicos Incas, Guaraníes y Españoles. 

Los Chané construyeron este Fuerte pero tiempo después fueron invadidos por los Incas durante su Imperio, quienes construyeron una ciudad al lado del culto hasta que llegaron los Guaraníes a dominar la región, siendo acabados por los Españoles durante la conquista, que terminaron abandonando el Fuerte para crear el pueblo de Samaipata.

Samaipata
Restos arqueológicos de Españoles
Restos Arqueológicos Incas

El Fuerte está conformado por dos partes, una donde se encuentra la piedra esculpida y otra donde se ubicaba la zona residencial y administrativa. El Fuerte además de tener una función religiosa para estas culturas antiguas, también se usó como Centro Astronómico, eso dicen los arqueólogos que han investigado la gigantesca roca tallada que allí se encuentra y yo no puedo dudar de eso después de ver la precisión con que se encuentran grabadas las figuras y formas sobre la roca, como si necesitasen que el cielo prestara atención.

La roca es de arenisca, tiene 220 metros de largo y 65 metros de ancho y posee grabados de serpientes, pumas, formas geométricas y otra serie de figuras.

Templo de las 5 hornacinas: lugar sagrado donde se guardaban jefes o sacerdotes momificados, antes y durante la época incaica. (1470-1490 D.C.)

Costo de entrada. Extranjeros: 50 Bs – Nacionales: 25 Bs (La entrada al Fuerte incluye el ingreso al Museo Arqueológico)

Museo Arqueológico

En el museo, que se encuentra ubicado dentro del pueblo de Samaipata, se pueden apreciar todas aquellas cosas que fueron encontradas en este Centro Ceremonial y se puede aprender acerca de la cultura Chané y sus representaciones en cerámica.

Samaipata Cultura Chané
Cerámica de la cultura Chané

Samaipata Pintura Rupestre
Representación de Pintura Rupestre en la zona

Cascadas de Cuevas

A 20 kilómetros de Samaipata están ubicadas unas cascadas hermosas en medio de un ambiente natural exquisito que de no ser porque fuimos en día feriado y no cabía un alma más, habríamos disfrutado mucho más de lo que lo hicimos. En medio del calor abrumador, tomar un baño en estas caídas de agua es sensacional y si no me creen que lo digan las fotos.

Hay tres cataratas en un camino ameno de 1 kilómetro aproximadamente, cada una de ellas cuenta con un espacio de playa perfecto para compartir.

Llegamos allí gracias a los mismos ángeles que nos salvaron la vida en El Fuerte y disfrutamos del agua cristalina que ofrece este lugar tal cual como niños cuando van al río en un paseo de olla.

El Refugio (Zoologico)

A 2 kilómetros de Samaipata se encuentra un zoológico donde convergen diversas especies de animales que según las opiniones de los habitantes es agradable porque son animales rescatados, pero para mí simplemente era un zoológico más por lo que no me emocionó mucho la idea de visitarlo, sin embargo caminamos hasta allí y capturamos algunas fotos, la buena noticia es que vimos a los animales en buen estado.

Hasta aquí llegó nuestra historia en Samaipata, no te pierdas recorrer las grandezas naturales que ofrece este destino y su maravilloso patrimonio histórico; un fuerte de gran importancia para entender nuestro pasado. ¿Visitaste antes este lugar? ¿te gustó? cuéntamelo en un comentario y recuerda…

Vive feliz, vive libre.

Ly
El mundo es mi país.

2 Comentarios

  1. Querida Ly me alegro que encontraran un lugar diferente para el descanso en clima caliente con esas preciosas cascadas después de recorrer tanta zona desértica, aunque uds buscaban mucho más, fue la naturaleza quien unida al su espíritu aventurero les acogió para que interactuaran con aquellas bellas muchachas que les transportaron y compartieron la entrada al fuerte, la madre tierra se regocija cuando su hijos comparten el agua, el fuego, la leña, las cuevas y hasta la roca misma para legar un mensaje que la pueda enaltecer para la posteridad… el universo es cómplice en el futuro humano…les queremos saludes a Cami, Virgil.

    1. Es verdad Virgil, el universo es un gran aliado para estos viajeros que todo lo que quieren es vivir la felicidad de un encuentro con las maravillas del mundo. Damos gracias a la vida por tenernos aún aquí recorriendo cada pequeña belleza escondida 😀

      Vive feliz, vive libre.

Déjanos un comentario