Colombia

La misteriosa Laguna Verde del volcán Azufral

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En los inicios del viaje por Suramérica Milo escuchó a varias personas decir: “si vas a la Laguna del Quilotoa en Ecuador, no es necesario que vayas a la Laguna Verde del volcán Azufral en Colombia”. Hoy, después de haber conocido este misterioso lugar lleno de hermosos paisajes puedo decir con sinceridad que este sitio jamás debería ser pasado por alto, debido a la magia que allí se percibe.

Así como la Senda tuvo la oportunidad de ver la laguna verde, ahora es el momento de que tú la veas con tus propios ojos y espero que sientas un poco de lo que nosotros sentimos.

El volcán Azufral está ubicado en el municipio de Túquerres, perteneciente al departamento de Nariño; este volcán tiene una altitud de 4070 msnm, además es considerado como reserva natural, es el lugar ideal para observar los misterios de la naturaleza y darse cuenta lo poco que sabemos de ella.

La Senda visitó el volcán Azufral y la historia fue así:

Rumbo a la Laguna Verde

Nos estábamos alojando por couchsurfing en Túquerres, ciudad más cercana a la misteriosa Laguna Verde del volcán Azufral, fue alrededor de las siete de la mañana cuando decidimos emprender el camino a este sitio del que tanto habíamos escuchado hablar, nos habían dado cinco mil pesos para utilizarlos en el pasaje del bus.

Nuestra primera parada fue el parque principal de Túquerres donde en un costado se toman los vehículos que se movilizan por toda la zona, debes saber que tienes dos opciones para llegar a la Laguna Verde, una de ellas es pagar 20.000 pesos colombianos a un taxi para ser llevado hasta la cabaña donde inicia el trayecto o la otra opción, la cual es más económica y fue a la que nosotros accedimos, es tomar un bus ahí mismo que te valdrá 1.000 pesos y serás llevado hasta San Roque Alto donde solo deberás caminar 13 kilómetros si no tienes tanta suerte como nosotros la tuvimos.

Con la suerte de nuestro lado

Acá inicia el trayecto a pie donde el mismo letrero dice cuánto debes caminar para ver esta hermosa laguna, el viento del lugar es frío y por ende a medida que avanzas se dificulta un poco la respiración, pero solo si no naciste con tres pulmones como quienes nacen en clima frío.

Todas las personas del lugar advierten que a la laguna verde hay que ir con muy buena energía porque es un sitio tan misterioso que siente a cada persona que lo visita, así que nos dispusimos a estar libres de todo peso, a ser conscientes de cada paso, a tener solo pensamientos de amor en la mente para empezar a caminar.

Empezamos el trayecto, el sol pegaba fuerte en nuestra espalda y el viento cobijaba nuestro pecho, caminamos hasta toparnos con una iglesia, en ese momento pasó un carro, uno de esos que mencioné antes que cobra $20.000 por trayecto hasta la cabaña, paró para preguntarnos si íbamos a la laguna, a lo que respondimos “Sí pero caminando porque no tenemos dinero”, entonces el conductor nos dijo que nos montáramos, que él nos llevaba y ni cortos ni perezosos accedimos a subir. (Por si deseas realizar el trayecto en vehículo particular puedes contactar a Olger Rivera al 315 350 4435).

Ingreso al sendero real

Una vez estando en la cabaña pasamos a registrarnos en un cuaderno que nos pasó el encargado de Corponariño, mientras nos daba indicaciones acerca del comportamiento que debíamos tener en el lugar, cosas como dejar limpio el volcán, llevar solo sentimientos y pensamientos positivos para realizar el recorrido y lo más importante; no gritar por nada del mundo, esto porque toda persona que grita en la laguna se daña el paseo pues inmediatamente las nubes oscuras y la neblina se apoderan del lugar, ocultando por completo su color verde e incluso muchas veces poniendo en riesgo a quienes se encuentran allí porque las fuertes lluvias hacen presencia, he ahí el misterio del que hablamos en el nombre del artículo.

En la tienda que se encuentra dentro de la cabaña, en caso de que no hayas llevado nada para comer o hidratarte, está tu última oportunidad de obtener algo de esto porque una vez empiezas el camino hacia la laguna verde, no hallarás nada, ni en el camino, ni en la cima. Así que como recomendación lleva por lo menos líquido y algo de dulce que te de energía.

Entonces bien, luego de tener todo muy claro, ahora sí, a caminar, restaban cinco kilómetros y en este punto ya solo nuestros pies podían llevarnos hasta la cima. El sendero es bastante marcado y está muy bien señalizado, el paisaje es increíble y las especies de plantas que allí se encuentran lo adornan aún más.

A medida que caminábamos además de maravillarnos con el paisaje y sentirnos muy felices, podíamos ver cuánto de recorrido nos faltaba para disfrutar de lo más magnífico, kilómetro a kilómetro. Sin embargo, en ningún momento sentimos afán porque el camino se encargaba de deleitarnos paso a paso.

El camino del viento

Llegó un momento del recorrido en que el camino se hacía un poco más complejo pues faltando solo dos kilómetros para llegar, nos encontramos con un letrero que nos avisó que el viento sería nuestro fiel compañero de ahí en adelante, empezamos entonces a recorrer un sendero llamado “El camino del viento”, en el que además de presenciar mucho viento veríamos paisajes incluso más emocionantes que los anteriores.

Y como si fuera poco con los paisajes, faltando tan solo un kilómetro para llegar nos encontramos a los dos guardianes de la laguna verde quienes parecían proteger el lugar, jamás habíamos visto dos aves de esta especie, andando juntas de un lado a otro todo el tiempo, poder ver a estos guardianes a tanta cercanía nos indicaba que éramos los primeros en llegar al lugar puesto que normalmente se mantienen lejos de la presencia humana en lo alto de las montañas.

Laguna Verde

El misterio de la Laguna Verde

Dicen que el viaje inicia desde el momento en que te lo sueñas, nosotros este viaje lo habíamos soñado hacía mucho tiempo y lo estábamos haciendo realidad al fin, siempre he creído mucho en el universo y este es el motivo por el que, estoy segura, que el cielo se encontraba despejado permitiéndonos ver todo aquello que nos habíamos soñado.

Esta fue nuestra primera vista de la laguna, ya nos encontrábamos en la cima del volcán y sentimos tan poco la distancia del recorrido que no pensábamos que ya estuviéramos ahí, nos sorprendimos tanto que gritamos de emoción, olvidando aquello de “no griten por nada del mundo” y como era de esperarse, se nubló.

Comprobamos la teoría, sin quererlo presenciamos el misterio de la gran laguna verde en persona, por lo que nos sentamos en el mirador a contemplar la vista mientras esperábamos que se despejara nuevamente.

Descenso al cráter verde

Una vez pudimos admirar un poco la laguna desde la cima, procedimos a descender a la boca del volcán, este trayecto de tan solo 400 metros es el más difícil, o mas bien, el único realmente difícil de todo el recorrido, dado su terreno empinado e irregular pero es en la subida, al devolverse, donde se siente lo pesado de ese corto camino, pues la bajada ni siquiera se siente porque bajas hipnotizado por aquella inmensa mancha verde, hasta que te topas con una pequeña laguna negra que se roba al menos dos minutos de tu atención por el llamativo tono que tiene.

Para nosotros, desde cualquier perspectiva que se analizara el lugar, era mágico, misterioso, asombroso, empezando porque el azufre es de color amarillo y las lagunas que allí se encuentran son de color negra y verdes.

A medida que nos acercábamos íbamos sintiendo el olor a azufre, un olor muy penetrante que causaba diferentes sensaciones en nuestro cuerpo, avisándonos con esa inteligencia característica corporal que no podíamos quedarnos allí por mucho tiempo.

El olor intenso a azufre puede causar diversas cosas en el cuerpo, como dolores de estómago (como me pasó a mí), dificultad para respirar, dolor de cabeza o mareos y hasta somnolencia como le estaba ocurriendo a Milo, que de no ser porque dejó de estar sentado al lado de la laguna, se queda dormido.

El cráter del volcán Azufral es la laguna verde, pero también hay otro pequeño cráter ubicado en una de las montañas que rodean el principal, desde abajo se ve cómo sale humo desde allí, esto llamó tanto nuestra atención que subimos la montaña y gracias al cielo lo hicimos porque la vista más impresionante fue en ese lugar, el cual se encontraba lleno de fumarolas de azufre, cosa que dejó nuestra ropa hedionda pero nos regaló el mejor paisaje que hasta el momento habíamos observado.

El final del viaje

Al terminar nuestra estadía en este hermoso lugar, observar tanta magnificencia, darnos cuenta de lo pequeños que somos los humanos y los increíbles paisajes que rodean nuestro planeta, procedimos a abandonar la Laguna Verde, no sin antes sentir cómo las escaleras que bajamos sencillamente hipnotizados, nos costarían algunas gotas de sudor para volver a Túquerres, estas escaleras seguramente te darán dificultad tanto como a nosotros, dos viajeros utópicos por el mundo.

Vive feliz, vive libre.

Ly
El mundo es mi país.

12 Comentarios

  1. hola, buenas noches.
    interesante el articulo, de verdad al leerlos me dan esas ganas de viajar, nunca había escuchado hablar de este hermoso lugar, gracias por dar a conocer estos lugares tan bonitos; soy fiel seguidor de su blog jejej y pues esperando con ansias sus nuevas experiencias. mucha suerte en la ruta.!!!

    1. Hola John, muchas gracias por los buenos deseos y por seguir de cerca cada experiencia que vive la Senda y que tiene como propósito animar a personas como tú a que se atrevan a dar el salto para conocer y viajar por el mundo. Pronto tendremos para ti muchas más historias.

      Vive feliz, vive libre.

  2. Hola muchachos, disfrute mucho de sus fotografías y la magnifica redacción de su informe, me agrada inmensamente saber que se llevan en el alma, el recuerdo de este hermoso lugar, el cual nos pertenece a todos y es nuestra responsabilidad cuidarlo y darlo a conocer a todo el mundo.
    Estaré pendiente de sus próximas travesías, les deseo suerte y que Dios los bendiga.

    1. Mauricio, gracias a personas como tú es que la Senda puede llegar a estos lugares tan maravillosos como lo fue la Laguna Verde, del mismo modo te agradecemos por seguirnos y desearnos tan buenas intenciones.

      Esperamos que este lugar siga siendo cuidado para que jamás se pierda su magia.

      Vive feliz, vive libre.

    1. Lili, muchas gracias por el apoyo y los bonitos deseos, recibiremos la recomendación de pasarla rico y disfrutar cada segundo los maravillosos lugares a los que vamos.
      Espero sigas pendiente de cada artículo de la Senda y recuerda,

      Vive feliz, vive libre.

  3. Bueno hace muchos años que no subo a la perla del sur: la Laguna Verde una gran maravilla natural. Excelente registro fotográfico y redaccional. Han despertado en mí el deseo de volver para también escribir. Mis primeras líneas que escribí sobre este lugar fue cuando bajo la dirección del profesor Luis Eduardo Caicedo quien nos motivó a visitar la Laguna Verde. Él era nuestro maestro de Ecología. Dividió al grupo de estudiantes en sub-grupos de tres estudiantes. Trabajé con los compañeros y grandes amigos por cierto: Justino Luna Yarpas y José María Pantoja. Realizamos nuestro trabajo a mano en esa época todavía no teníamos la facilidad tecnológica de hoy. Un ciento de folios fue el informe final. También vimos la boca toma del acueducto de Túquerres. Gracias por permitir este tipo de intercambio de ideas.

    1. Hola Segundo, que bonito que nos compartas un pedacito de las grandes historias que tienes por contar sobre tus encuentros con la laguna verde, es para la Senda un honor que te haya gustado el artículo, poder intercambiar historias y mucho más, haber despertado en ti el deseo de volver a visitar tan maravilloso lugar.
      Estoy segura de que la perla del sur, como la llamas, está esperando por ti y porque escribas de nuevo sobre ella. Mil gracias por tu aporte y esperamos que la Senda siga siendo de gran agrado para ti con cada lugar que visitamos.

      Vive feliz, vive libre.

  4. Buen amanecer Ly: gracias por tus palabras y por tu invitación. Ojalá pudieran visitar sino lo han hecho dos sitios bastante interesantes, sino lo han hecho ya, claro está, en Samaniego (Nariño) hay dos lugares maravillosos también: La Profundidad, un cañón , que se hace uno de las principales afluentes del río San Juan; el otro, un lugar en la cima de la cordillera occidental llamado Las Piedras, allí el Padre Efren Ortega Ruales hizo levantar una imagen de la Virgen. Mi abuelo materno contaba que desde allí a la madrugada cuando estaba despejado se divisaba el puerto de Tumaco. Y bueno sin ningún compromiso los sugeriria visitar mi lugar de trabajo: la vereda Las Marías en el municipio de Olaya Herrera (Nar.) en el corazón del río Satinga.
    Una muestra: https://www.youtube.com/watch?v=GpdV830tSOE&t=56s Muchas gracias por responder

    1. Buen día Segundo, esperamos tener la oportunidad algún día de visitar estos lugares recomendados por ti y mil gracias por la recomendación, genial que compartas este tipo de videos mostrando la cultura y la belleza de estos lugares. Mis saludos con cariño.

      Vive feliz, vive libre.

  5. Hola muchachos me comunico desde la ciudad de Túquerres. Es un gusto y un gran orgullo que hayan venido a visitar la laguna y el haber publicado este articulo para que mas gente conozca la reserva natural, cuando gusten volver y si alguien que lea mi comentario gusta visitar se dirigen a mi correo electrónico yamidfrac@hotmail.com lo que siempre saben decir -mientras mas subes y la ves mas te gusta-.
    También suelo viajar por los alrededores de Nariño con turistas visitando la laguna de la cocha, la iglesia de las lajas y otros bellos lugares.
    Muchas gracias

    1. Hola Francisco, gracias por tu comentario, seguro quien lo lea y lo necesite, te contactará. Que bueno que te guste prestar esta ayuda a los viajeros, esta laguna es un encanto del que pocos disfrutan por desconocimiento. Los mejores deseos en tus rutas 😀

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