Perú

La Cueva de Palestina; una gruta de otro mundo

Milo2 comentarios1348 vistas

El mundo subterráneo para mí siempre fue un misterio, desde niño sentía fascinación cuando veía películas o me hablaban sobre las cavernas y los miles de secretos que se ocultaban en la oscuridad de sus profundidades, por cosas de la vida jamás había tenido la oportunidad de ingresar a una de ellas y el destino nos mostró que nuestra primera vez sería en la Cueva de Palestina.

Un lugar al que llegamos porque nos hablaron de él unas viajeras que nos cruzamos, recuerdo que su expresión fue “hay una cueva que casi nadie conoce cerca de Moyobamba”, desde ese momento nuestro próximo punto de parada ya había sido marcado, inmediatamente después de buscar información supimos que estaba ubicada en el caserío de Palestina en la Nueva Cajamarca, a tan solo 50 kilómetros de Moyobamba y todo parecía indicar que esta era la oportunidad de entrar al refugio del hombre de las cavernas y ciertamente la Cueva de Palestina con 60 mil años de historia en su formación geológica esperaba por nosotros.

Un dato que pasamos por alto y que la mayoría desconoce es que esta cueva tiene 3.500 metros de profundidad lo que la convierte en la tercera más profunda de todo Perú, siendo superada únicamente por Sima Pumacocha la más extensa de Suramérica en “Yauyos” y Soloco ubicada en cercanías de «Chachapoyas«.

El destino a nuestro favor

Estábamos hospedados en Moyobamba, así que nos informamos para comenzar nuestra aventura hacía La Nueva Cajamarca, decididos hicimos auto-stop y una persona nos llevó hasta La Unión; cruce que lleva al caserío de Palestina. Estando allí comenzamos a caminar con el cambiante clima selvático que nos mojaba y luego nos calentaba con su penetrable sol, el camino era sencillamente alucinante y pese a la lluvia las montañas se mostraban espectaculares.

Al llegar al caserío de Palestina comenzamos a preguntar por la cueva y explícitamente dijimos que nos indicaran cómo podíamos llegar solos, los habitantes del lugar nos decían que no se podía porque necesitábamos pagar un tour de 20 soles por persona en el caserío para poder ir a conocer la cueva, y aunque explicamos que viajábamos sin dinero ellos insistieron en que no era posible, un poco desanimados pedimos que nos explicaran la ruta para tomarle fotografías a las aves y a la entrada de la cueva desde lejos, entonces nos indicaron seguir el camino que finalizaba en el caserío y luego tomar dos desvíos siempre a la izquierda.

El sendero nos llevó hasta la entrada de la cueva pero no sin antes observar las aves y los animales que parecían sacados de una película, al primero que vimos fue al pájaro loco como lo conocimos casi todos en nuestra niñez o mejor llamado pájaro carpintero, después se nos mostraron una vaca de las que tanto estamos acostumbrados a ver haciendo el recuadro perfecto para una fotografía y un grillo que jamás había visto, con algo similar a una linterna en su parte trasera, por último vimos la gallina más fea de todo el universo que estoy seguro es familiar de Freddy Krueger y hasta comérmela me daría miedo.

Freddy Krueger

La Cueva de Palestina

Entrando a un nuevo mundo

Al llegar nos enteramos que allí en la entrada se encuentra el Centro Ecológico las Cuevas de Palestina quienes se encargan de mantener los terrenos aledaños en perfecto estado, igual que a la cueva y ofrecen alimentos para los visitantes, además nos contaron que ellos cobran 10 soles la entrada con todo el equipo incluido y el guía para disfrutar de un espectacular recorrido de una hora explorando bajo tierra, nosotros no teníamos dinero pero ellos se mostraron fascinados al ver nuestro entusiasmo por entrar y nos dijeron que si habíamos venido desde Medellín – Colombia para ver la cueva nadie podía impedirnos cumplir ese sueño, se ofrecieron a guiarnos y prestarnos los cascos con linterna para ingresar.

La disciplina que estudia las temibles profundidades de la tierra se llama espeleología y es necesario que quienes lo hacen se doten de varios conocimientos que los haga íntegros, ya que deben saber bastante de biología y geología, deben ser exploradores y además deportistas de alto nivel porque las cuevas exigen el cuerpo hasta el límite.

Forma de sirena en la estalagmita que se encuentra al centro de la foto

En esta ocasión la Cueva de Palestina no nos iba a exigir de tal modo debido a que esta tiene dos zonas bien diferenciadas: la zona activa que cuenta con presencia de agua y es para aquellos exploradores decididos a adentrarse en las profundidades y la zona fósil; aquella libre de agua que posee algunas amplias y estrechas cámaras interconectadas (zona más segura para los turistas).

Descubriendo los misterios de la zona fósil

Esta zona al igual que la activa está formada por disolución kárstica lo que significa que fueron producidas por la acción erosiva del agua y que en su interior se forman las famosas estalactitas que son las que cuelgan del techo de la cueva y estalagmitas que crecen desde el piso hacia arriba para en miles de años unirse y convertirse en fuertes columnas.

Forma de Gnomo en la estalagmita
Pozo de los deseos

Estar en su interior era impresionante y parecía otro mundo, cada paso que dábamos alumbraba al siguiente y caminábamos con gran cuidado para no destruir lo que la naturaleza había tardado millones de años en construir, por ello hacíamos hasta lo imposible para no tocar las estalactitas y disfrutar las miles de formas que creaban las estalagmitas.

Formas de botellas

Se dice que cada persona es dueña de su imaginación y lo que nosotros percibimos es que en la Cueva de Palestina es el lugar adecuado para ponerla a volar, para imaginarnos formas y texturas de todos los tamaños, nosotros gracias a nuestra guía vimos un pesebre, un niño deforme, sirenas, manos y un montón de castillos góticos.

Forma de mano en estalagmita
El pesebre en estalagmita

Lo más interno de la cueva

Después de unos 20 minutos explorando procedimos a ingresar a la parte más interna de la cueva, donde los escenarios parecen de película de terror, las paredes un tanto mojadas se estrechan para obligarnos a ir casi de rodillas y mostrarnos una nueva sala, esta vez con una belleza diferente en sus construcciones.

60 millones de años rayados por la ignorancia humana

Cueva de Palestina

La naturaleza tiene una especial forma de sobrevivir y hacer de nuestro mundo un paraíso con miles de cualidades, nosotros gracias a la Cueva de Palestina vivimos nuestra primer experiencia bajo tierra y es algo que estamos seguros toda persona debería vivir alguna vez, además lo interesante de esta cueva es que tiene dos conductos que te llevan al exterior, lo que hace que empieces por uno y finalices el recorrido de una hora por el otro.

La cama; roca compacta caída del techo de la cueva

Así finalizó nuestro recorrido por esta gruta ancestral, agradecemos al Centro Ecológico Las Cuevas de Palestina por permitir que esta meta con la que tanto soñábamos se hiciera realidad, gracias a personas así es que el mundo es un lugar mejor cada día.

Esperamos que ustedes nuestros lectores vayan a este lugar lleno de magia para vivir una aventura y sentirse en lo más profundo de la tierra, por último es importante mostrarte el paisaje que nos despidió haciendo que nuestro día fuera más que perfecto.

Las cinco montañas del destino

¿Alguna vez has entrado a una cueva? cuéntanos tu experiencia y has que nuestra imaginación vuele.

Vive feliz, vive libre.

Milo
Viajero utópico que movido por su pasión te llevará a lugares asombrosos.

2 Comentarios

  1. La sra Olga con mi compañía tuvimos tan grata experiencia de visitar tan grandioso espectáculo en la cavernas del Nus, Puerto Nare Colombia, es un deleite donde la Naturaleza con pigmentos naturales y gotas de agua, escribe los hechos de milenarios con la ausencia de los seres humanos,,, gracias por mostrarnos esas pinceladas naturales en Palestina, que son bien diferentes a las que conocimos… son hermosas, Dios le bendiga Virgil

    1. Cada caverna tiene una belleza inigualable que nos asombra por sus formas, nuestra experiencia en Palestina fue excepcional y me imagino que la de ustedes en las cavernas del Nus fue genial, aún no conocemos esa pero esperamos tener la oportunidad de conocerla algún día. Un saludo y abrazo gigante.

      Vive feliz, vive libre.

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