Ecuador

La colorida y artesanal ciudad de Otavalo

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Otavalo es el hogar de la etnia indígena Kichwa de los Otavalos, reconocidos por su increíble habilidad para tejer, realizar miles de elementos artesanalmente y comercializar todo aquello que saben hacer con sus sagradas manos. San Luis de Otavalo es su nombre largo y es una bella ciudad de la provincia de Imbabura ubicada en la grandiosa sierra de Ecuador, ha sido declarada capital intercultural del país por ser rica en paisajes, cultura, historia y comercio.

El encanto de la ciudad de Otavalo está en el paisaje que decora su rededor, el hermoso volcán Imbabura y otras imponentes montañas rodean el lugar permitiendo ser admiradas desde las calles de la urbe, está también en la belleza de espacios naturales como las cascadas de Peguche y Taxopamba, lagos como San Pablo, Mojanda y su cercanía a Cuicocha, el encanto de Otavalo está en su cultura, en los diferentes platos típicos del lugar, en las raíces indígenas que aún permanecen y sin duda alguna el principal encanto de Otavalo está en su mercado artesanal.

Otavalo

En esta cultural ciudad se realiza el mercado artesanal indígena más grande de Suramérica, específicamente en una plaza principal llamada Plaza de Ponchos, donde día a día las mujeres y hombres de la zona venden en sus carpas diferentes tipos de artesanías, desde tejidos de toda clase hasta elementos tallados en madera o piedra.

Esta plaza es un espacio de encuentros entre personas que llegan desde todos los lugares del mundo para admirar el colorido, la variedad, la habilidad de los artesanos, la cultura y todo el comercio que aquí se exhibe.

El día del mercado artesanal de Otavalo

Desde que entramos a Ecuador la gente había estado recomendándonos no perdernos el mercado de Otavalo, llegamos a la ciudad un viernes en la tarde y justo los sábados es cuando el gran mercado artesanal se exhibe, durante toda la semana la Plaza de Ponchos permanece llena de artesanías pero en este día de la semana no solo es la plaza la que puedes recorrer para observar las diferentes artes en venta sino que este mercado también se extiende por las calles aledañas, es increíblemente grande y muestra tanto trabajo artístico que es difícil fijarse en uno solo.

Aquí puedes encontrar muchísimas prendas de vestir, como abrigos, ponchos, pantalones, vestidos típicos de la región, bufandas, gorros, cintas y elementos decorativos para el hogar, todos estos tejidos con lana propia de la región, sacada de animales como la alpaca y la oveja. Puedes encontrar también artefactos manuales como diferentes tipos de instrumentos musicales hechos en madera. Diversas clases de bisutería con elementos naturales y artificiales como collares, manillas y pendientes.

Es imposible estar en este sitio admirando cada trabajo manual tan bien realizado y no querer llevárselo todo a casa pero como nuestra casa es el mundo entero, nuestras maletas agradecen que no tuviésemos el dinero para empacar más cosas en ellas.

En Otavalo se encuentran infinidad de máscaras, en todas sus presentaciones y seguramente la explicación es que en la cultura indígena las máscaras como representaciones de animales, elementos naturales, monstruos, plantas y muchas cosas más a diferencia de otras culturas, no tienen el propósito principal de esconder el rostro sino el propósito de ser muchos y al tiempo ser sí mismo. Los rasgos de la creación de cada máscara sirven para exorcisar, saberse otros, saberse uno y saberse todo lo existente.

Las mujeres nativas de esta zona utilizan una vestimenta bellísima, en especial las cintas que se ponen como accesorios son tan hermosas que como típica mujer, de verdad, no pude resistirme así que luego de caminar tratando de hallar la mejor rebaja posible y después de unos cuantos trucos de magia de Milo, conseguí obtener una. Esta cinta es utilizada por las mujeres y los hombres indígenas para recoger su larga y frondosa cabellera negra.

Luego de que un nativo amarrara mi cabello con esta bonita cinta, pude observar que en este mercado se aglomera tanta gente que incluso viajeros o extranjeros que buscan nueva vida se adueñan de pequeños espacios para mostrar también sus talentos y por supuesto, venderlos.

La música en Ecuador y especialmente en la ciudad de Otavalo tiene tanta importancia cultural que además de vender instrumentos musicales, a medida que vas recorriendo el sitio te vas deleitando con cada sonido que los mismos artesanos hacen fluir.

Caminamos por cada calle que nos ofrecía este bonito mercado y entre tanta artesanía nos encontramos con diferentes tipos de comida de la zona, algunas cosas debo decir que me dejaron muy sorprendida, como los churos; un bocadillo de fiesta de los indígenas, son caracoles pequeños que se comen preparados como ceviche o simplemente con sal y limón.

Pero definitivamente nada me dejó tan boquiabierta como los catzos…

Sí, son escarabajos blancos, se les llama catzos y la mayor parte del año viven enterrados en la tierra pero durante los meses de septiembre a diciembre salen a la superficie para aparearse y es ahí cuando los Otavaleños aprovechan para capturar a lo que llaman “un inigualable manjar”, eran considerados por los indígenas antiguos como un alimento sagrado y las alas de estos pequeños animales se solían utilizar para adornar la bisutería de las mujeres, algo que quizá aún se realice.

Cuando vi este snack que los oriundos de Otavalo comían felices, pregunté de qué se trataba y a la mujer que atendía no le bastó solo con explicarme qué era, también me los mostró vivos.

Algo un poco menos raro que vimos pero con lo que muchos otros turistas estaban anonadados fueron los cangrejos, puesto que los exhiben vivos mientras se venden para preparar en casa o mientras los cocinan cuando alguien se acerca a pedir uno.

También venden una gigante variedad de frutas y verduras que se ven riquísimas, muchas con nombres diferentes y algunas mucho más grandes que las que solía ver en los supermercados de mi ciudad; Medellín. Y por supuesto, tantos condimentos de tantos colores que se hace complejo diferenciarlos, en especial los ajíes, que por cierto son utilizados mucho en la sierra ecuatoriana para darle calor al cuerpo en medio de tanto frío que se respira.

Así fue como terminó nuestro sábado en Otavalo pero no era lo único que íbamos a ver ese día, puesto que horas más tarde, Luis; el increíble ser humano que nos hospedó en la ciudad, nos invitó a una fiesta de la región en la que además de aprender a bailar uno de los muchos subgéneros de la música típica ecuatoriana, disfrutamos de la forma cultural que tienen de repartir comida y trago a los invitados, algo que nos pareció de admirar es que los anfitriones pasan al frente de una persona sirviendo y entregando un vaso de trago y una vez terminado pasa a la siguiente persona hasta terminar por completo la ronda.

Conocimos también un raro y para mí algo indeseable plato de comida, se llama Yahuarlocro (yahuar: sangre y locro: sopa, en quechua), consiste en una sopa de papas, con estómago, hígado y pulmones de borrego, acompañado de cebolla cortada y sangre de borrego. Milo después de probar su sabor dice que es un manjar de los dioses (no es cierto, casi se vomita pero parece que le alimentó).

En Otavalo puedes encontrarte infinidad de cosas, unas te parecerán raras, otras increíbles y muchas otras bellísimas pero sin duda alguna esta ciudad encantadora te gustará así que ven a visitarla.

Su gente, el arte de su gente, su clima, sus paisajes, sus bellas calles empedradas, sus leyendas llenas de magia, el ambiente acogedor que se siente al pasearse por sus parques, la diversidad de comida con la que cuenta entre cosas extrañas y frutas riquísimas, todo eso me enamoró de Otavalo.

“¿En dónde escribir tu nombre Otavalo? ¿En qué pámpanos? ¿En qué heridas amapolas? ¡Ah, tierra mía! ¡Otavalo!. Te grabaré, sí, aquí, adentro donde siempre te he llevado, en las raicillas del alma, en mi pleno meridiano” -Gustavo Alfredo Jácome, ‘Balada de Amor a Otavalo’.

Vive feliz, vive libre.

 

Ly
El mundo es mi país.

8 Comentarios

  1. Olga y yo nos hemos divertido mucho rato con esta crónica de las costumbres, narraciones y usanzas de tan esplendoroso y mágico de Otávalo, tesoro de nuestra cultura americana; recuerdo que los griegos llamaban a las máscaras “personas” porque ellas generaban representaciones en el teatro: Milo en su papel de mono, nos agrada que se purgaran con el caldo suculento de tripitoria y vísceras de borrego, !por lo demás han de tener el aliento de “mondragón”, reforzados con las larvas de escabajo!. Que lindos los toldos con mantas y aderezos de lana, celebramos por Ly que combate el frío con tejido lanudo, que hermosos los instrumentos que son expresión pública de los ayes y alegrías del pueblo autóctono…. nos encantó poder ver el mercado donde se mezclan la vivencia y usanza de hombre y sus atuendos, vestuarios, comida, flautas, quenas, ampollas, guitarras, charangos, etc… el mercado en plaza es la vivencia misma popular, gracias por hacernos partícipes de tan esplendoroso acontecimiento, Dios les bendiga y proteja en todo tiempo viajeros, Virgil.,

    1. Hola Virgil, me alegra mucho que hayan disfrutado tanto este artículo y aprendido, espero, de las costumbres de un pueblo indígena que aún se mantiene en una ciudad. Las anécdotas que podemos contar día a día gracias a lo que vivimos en el viaje, las escribimos para disfrute de quienes nos acompañan de corazón, como lo hacen tú y Olga.

      Anhelo con ansias que puedan compartir luego algún tiempo en Perú con la Senda, la ruta nos espera para descubrir cada historia que se esconde entre montañas, gente y ciudades.
      ¡Saludos!

      Vive feliz, vive libre.

    1. Exactamente Natha, debes venir a visitar esta ciudad para conocer de cerca todo lo que tienen por mostrar y enseñarnos.

      Gracias por tus deseos de éxito, te envío la mejor energía para que sigas logrando también tus sueños como lo está haciendo la Senda.

      Vive feliz, vive libre.

  2. hola mis queridos y recordados amigos fascinante sus historias y su recorrido es genial me gusta su trabajo espero esten muy bien los recuerdo mucho y espero pasen un fin de año agradable y en buenas compañías bendiciones de su amigo misionero yasser atehor

    1. Hola Yasser, gracias por tu alentador comentario, me alegra mucho que te guste lo que hacemos y que disfrutes cada historia, ese es nuestro objetivo.

      Esperamos también que pases un lindo fin de año, te recordamos con mucho aprecio.

      Vive feliz, vive libre.

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