Brasil

Circuito de 9 caídas de agua en Carimã – Rondonópolis

Ly6 comentarios1218 vistas

Conocer este circuito de cascadas fue una experiencia que comenzó como casualidad, pues fuimos en primera instancia a Rondonópolis solo con el fin de relacionarnos con brasileños nativos para aprender bien el portugués, sin embargo nuestra estadía, como es común en Brasil, fue enriquecida por nuestros anfitriones, que además de invitarnos a probar deliciosas sazones, enseñarnos su idioma y ver películas y series a lo loco con nosotros, nos llevaron a conocer este lugar recóndito y hermoso de la zona; las “Cachoeiras de Carimã”.

Empezaré esta historia acuática contándoles que Rondonópolis es una ciudad pequeña del estado de Mato Grosso, en Brasil. Es menos calurosa que Cuiabá, sí, pero eso no quiere decir que no haga un calor terrible así que el mejor plan que se puede tener en este tipo de lugares es en definitiva, uno que incluya mucha agua.

Por Rondonópolis pasa un río llamado “Rio Vermelho”, de ese río brota otro llamado “Ponte de Pedra” y es ese precisamente el río en el que desemboca nuestra aventura.

Las nueve cascadas

Recuerdo bien que el carro en el que íbamos camino a las cascadas, era muy bajito y la carretera era de tierra, solo que como había llovido tanto últimamente, se convirtió en una vía de lodo y los huecos del suelo, que deben conocerlos porque en Latinoamérica son muy comunes, eran lagunas gigantes donde fácilmente un carro, especialmente sin buena tracción, podía quedarse atrapado y de esto teníamos miedo el amigo nuestro (dueño del carro), Milo y yo, entonces como si estuviéramos dándole ánimo al universo para que nos enviara un empujoncito, hicimos fuerza y gritamos “sí se puede” antes de pasar cada laguna o zona pantanosa, pero como nunca nuestra vida dejará de tener un toque de jocosidad, olvidamos cerrar las ventanas en el primer intento, así que podrás imaginar cuán lleno de lodo quedó todo, incluyéndonos.

Lo he mencionado varias veces cuando publico mis fotos en las redes sociales o al hablar con alguien personalmente; siempre pienso que con tantas cascadas que he visto, voy a perderle la gracia a visitar cascadas, sin embargo al estar en frente de una nueva, el mundo se detiene, es como si cada caída de agua fuese un universo infinito que intenta comunicar millones de cosas con cada gota que desciende.

Esta vez no fue la excepción, por supuesto. Eran 9 caídas de agua, unas más pequeñas que otras, algunas gruesas, otras delgadas, unas bullosas y otras que al bajar por la piedra producían un sonido arrullador. No logro recordar los nombres de cada una de ellas, pero puedo sentir como si aún estuviese allí, cada sensación que habitó en mí al verlas o al sumergirme en sus aguas.

#1
Cachoeiras de Carimã
#2

La arena tipo playa que tiene el río hace que los espacios para bañarse sean cafés, pues con la caída la arena se mueve generando este color, sin embargo son aguas muy refrescantes y por ende relajantes.

Cachoeiras de Carimã
#3

El camino está compuesto de una serie de escaleras y cuerdas para sostenerse y no resbalarse durante el recorrido. ¿Puedes imaginar a la primera persona que llegó a este lugar? debió sentirse muy afortunada cada vez que hallaba una cascada nueva en el recorrido, así me lo imagino yo.

#4

Después de ver estas cuatro pequeñas pero muy lindas cascadas, pasamos por un camino que era todo por el río, estaba señalizado con muy buenas indicaciones y advertencias, pero el letrero de entrada que decía “Siga por dentro del río” debía llevar como advertencia que no tocásemos los árboles que se encontraban en este camino, pues mientras caminaba me apoyé en uno y por casualidades de la vida, mis ojos voltearon a ver dónde tenía mi mano; justo al lado de una araña extraña y gigante que seguramente picaba muy duro. (No logramos tomarle foto porque nuestros amigos guías ya nos llevaban mucha ventaja).

De resto el camino por el río fue muy tranquilo, tan silencioso que nos conectamos profundamente con la naturaleza para más adelante encontrarnos las mejores cascadas del recorrido.

Cachoeiras de carimã
#5

Esta parte del recorrido fue muy bonita porque además de apreciar mucho verde, pudimos ver la parte del río donde más tarde estaríamos.

La cascada #6 aunque no fue mi favorita, me encantó, pues el agua se desbordaba por todas partes y caía con tanta fuerza que llegaba hasta donde yo me encontraba tomando la foto, fue imposible que el lente de la cámara no se llenara de gotas.

#6

A continuación les presento a mi favorita, una manta divina que nos obligó a pasar por detrás de ella para conseguir mirarla de frente. Solo en este día me di cuenta de lo genial que se siente estar detrás de una cascada. El sonido encapsulado del agua es espectacular, entre otras cosas.

Rondonópolis
#7

Pasamos un tiempo mirando esta cascada, en silencio, reflexionando sobre nuestras vidas (no sé el porqué), pero todos los presentes hicimos lo mismo, tal vez sería una especie de magia que tiene esta caída de agua. Luego debíamos subir nuevamente para salir del lugar, no sin antes parar en las dos últimas cascadas, que se pueden ver en el trayecto pero nosotros las dejamos para el final, con el fin de disfrutar un baño más calmo.

Rondonópolis
#8
#9

Me dio mucho miedo sentarme en el lugar de la foto anterior, pues por si aún no lo sabes, te cuento que tengo una especie de vértigo, pánico a la adrenalina, miedo a las alturas, no diagnosticado pero muy serio para mi estabilidad emocional. Por ende esta foto es una muestra de mi valentía o adicción a las fotos.

Rondonópolis fue un encuentro maravilloso con personas y agua pero también con regalos de la naturaleza, como esta perfecta foto que pudimos capturar en un atardecer inolvidable.

El acceso a esta ruta de cascadas tiene varias entradas que facilitan las propiedades privadas que allí se encuentran, la más común es llamada “Pousada 9 quedas”, sin embargo nuestra entrada se dio por la “Estancia Cavalcante”, donde tuvimos acceso a baño, duchas, vestidores, restaurante y quioscos con hamacas.

Nuestro agradecimiento más sincero a Higor, Gabriela y sus amigos por convertir nuestro paso por Rondonópolis en un bonito recuerdo.

Vive feliz, vive libre.

Ly
El mundo es mi país.

6 Comentarios

  1. Aaaah, que rico, muito gostoso ler o relayo de vocês sobre a estadia aqui, ao passo que lia cada parágrafo, vinha na memoria as recordações de voces aqui.
    Fico muito agradecido por ter tido a oportunidade de conhecer pessoas tão especiais e tenho fe que vamos a nos encontrar novamente por este mundo afora.
    Um grande abraço fraterno.

    1. Gostosa demais foi nossa experiência com você conhecendo esse monte de cachoeiras maravilhosas. Obrigada por isso e por ler agora 😀
      Um abraço maior e lembre que estamos com você sempre que precisar.

      Vive feliz, vive libre.

  2. Me gustó el relato apoyado en tan lindas fotos… uds son persistentes en tan difícil travesía,.. y Ly, ud cómo se expone al peligro en la cima de esa cascada? chica cuídese por favor, expone su integridad y continuidad en la Senda,.. Es asombrosa la cascada con tantos brazos…¡hermosa!, además hago un reconocimiento a los compañeros que disfrutaron tales aventuras Higor y Gabriela, compañeros de jornada en el descubrimiento del mundo natural, les queremos desde Medellín Colombia, Virgil.

    1. Virgil, es que estoy intentando superar mis miedos con el vértigo, paso a paso voy avanzando 😀 muchas gracias por tus comentarios siempre tan alentadores para continuar en este recorrido.

      Vive feliz, vive libre.

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