Brasil

Campo Grande; la ciudad que fue nuestro hogar

Milo2 comentarios322 vistas
Campo Grande - Ms

Hoy quiero comenzar a contarles cómo Campo Grande; una ciudad ubicada al oeste de Brasil, se convirtió en nuestra base de operaciones durante un largo tiempo, en esta ciudad no visitamos museos pero sí pasamos momentos increíbles de aprendizaje.

Quiero decirte que si tienes pensado ir a esta ciudad de Mato Grosso do Sul, mi primer consejo es que lleves ropa para el calor y bloqueador, ya imaginarás la razón. En Campo Grande me reencontré con mis padres, ya llevaba más de un año sin verlos así que muchas de las experiencias vividas fueron en excelente compañía.

Cuando llegamos a Campo Grande como locos preguntábamos por los tucanes y les juro que todas las personas nos decían que era súper fácil verlos, decían que era imposible que lleváramos dos meses en Brasil y aún no hubiéramos visto ninguno, pero así era y nosotros queríamos tener una postal de esta ave de la cual creo que todos alguna vez hemos escuchado, aunque no conseguimos nuestro objetivo; por ahora, la ciudad nos sorprendió con muchas otras cosas.

Parque das Nações indigenas

Este parque es un lugar muy ameno que nos encontramos en Campo Grande, pues es un montón de verde en medio de la ciudad que tampoco es que sea solo gris porque abundan los árboles. Brasil es un país muy verde, al menos en la parte oeste que es hasta ahora la que hemos conocido. El parque tiene varias entradas por diferentes direcciones porque es gigante y lo particular de él es que cada entrada tiene el nombre de una tribu indígena de la zona, es muy interesante porque aunque sea difícil para ti creerlo, Brasil, ese que resumen internacionalmente con desfiles, bailes de samba, garotas, playas, fútbol y favelas, por acá, en el oeste, no es el mismo.

Él te pica el ojo y ella no te quita la mirada
Libres; como deberían vivir siempre

Esta parte es más representativa por las comunidades indígenas, los cowboys, los churrascos, pocos bailan samba, pocos gustan de fútbol, las favelas no son tan comunes, las playas no existen y en el calor se disfruta es en ríos y cascadas. Esto por mencionar algunas cosas porque las diferencias al parecer son muchas más pero eso te lo contaremos cuando conozcamos la otra cara de Brasil; el litoral.

Este parque te lo recomendamos muchísimo, es el lugar ideal si quieres ver cómo viven las personas en la ciudad, pues es el pulmón de la misma y nosotros fuimos en tres ocasiones, puedes ver aves de varias especies y ver al carpincho, capibara, ronsoco o chigüiro cualquiera de los cuatro nombres con el que conozcas este animal, también tienes dentro del parque un museo, al cual en esta ocasión nosotros no fuimos, no por que no quisiéramos sino que el parque es enorme y todas las veces entramos por el mismo lado intentando llegar hasta el otro extremo pero bueno que puedo decirte, cansancio, sol, agotamiento, hambre, ganas de tomarle una foto a un ave volando y que esa ave fuera un tucán, un sin fin de excusas con las que nos quitamos la oportunidad de ir al museo, sin embargo, como dicen por ahí, que esta sea una razón para volver.

¿Qué más hay en Campo Grande?

Parque Lago do Amor

Esta ciudad nos sorprendió la verdad, cuando llegamos no creíamos que íbamos a conocer tantos lugares, todos significantes para nosotros porque aquello que te suma depende de quien seas tú para que lo haga, sin más, te cuento que en Campo Grande, gracias a nuestros grandes anfitriones de Couchsurfing pudimos ver estos sitios pero lo que más hicimos fue aprender portugués y compartir con todos esas personas espectaculares que nos acogieron. Suelen decir por la zona que los habitantes de Campo Grande son “chatos”, palabra que quiere decir “aburridos”, sin embargo, si hablamos en base a experiencias, para nosotros esto es solo un rumor, pues hicimos muchos amigos allí, nos divertimos mucho con ellos y nos costó mucho despedirnos, esperamos algún día nuestras líneas de vida se crucen de nuevo con la de estos amigos.

Campo Grande tiene un lugar llamado el Lago del Amor, no sé cuánto amor habrá en este lugar; por lo menos amor humano, pero de lo que sí estoy seguro es que hay mucho amor entre las capibaras o como le llamamos en mi país Colombia; Chigüiros, parece que se reproducen como las ratas porque cuando fuimos a visitarlos no pudimos llevar la cuenta de todos los que había.

Estos animales, aunque inofensivos en acciones, tienen garrapatas poseedoras de un virus que podría matar al ser humano, por lo menos a los niños que son los que menos defensas tienen, sin embargo, si eres osado podrás tocarlas, alimentarlas y ver su particular comportamiento, ese que todos quisiéramos; bañarse, dormir y comer, lo malo es que no viajan porque todos tienen un dispositivo en sus cuellos o orejas con el cual los monitorean para medir sus signos vitales y ubicación.

Mercado Principal

No sé cuantos tipos de viajeros se dan una vuelta por el mercado de cada ciudad para conocer cómo son y por supuesto comer algo barato para ahorrar dinero, pero nosotros hacemos parte de ese segmento que adora los mercados, por ello fuimos a conocerlo y vaya sorpresa nos dimos, resulta que este mercado brasileño es muy diferente a los que habíamos visto en los países andinos, como Bolivia, Perú, Ecuador y Colombia, este mercado tiene cuatro cosas que lo hacen diferente; sus dos puntos en contra y quiero hablar de ellos primero porque dicen que al que le dan palo de primero ríe de último y bueno, algo que no me gustó de este lugar es que nada barato vas a encontrar, literalmente todo fuera del mercado es más barato, incluso el parqueadero del mercado tiene costo y la única forma de no pagar es comprando en él para que te coloquen un sello, claro eso no es importante si eres viajero y vas caminando, pero sí lo es si viajas en auto o tu anfitrión te lleva a conocer.

Todos los tipos de Harina menos la harina para hacer arepas colombianas
Herva Mate y Tereré, por montones
Ajíes

La otra cosa que realmente me puso muy triste fue ver que este mercado está dividido en dos partes y esta división me hizo recordar los tiempos que no viví y menos mal no me tocaron, porque no sé si hubiera sido capaz de sobrevivir a tanto rechazo, hablo del racismo, todos sabemos que no se ha acabado aunque en la televisión nos lo hagan creer, vimos cómo los indígenas venden fuera del mercado en un quiosco, en lugar de tener un espacio dentro y además de esto los sellos del parqueadero de los que te hablé antes, no son válidos si le compras a ellos.

La tercera cosa, que en este caso es positiva es la limpieza del mercado, créeme que no se ve una sola basura en el piso y los productos se exhiben en completo orden, parece que todos tuvieran un doctorado en organización de alimentos porque es precioso, el cuarto punto que debes saber, es que los tucanes rodean la zona así que si tienes suerte, verás alguno. Te recomiendo que no hagan lo mismo que nosotros, pues para liberar peso de la cámara decidimos dejar en casa nuestro tele objetivo ya que pesa bastante y el resultado de esa operación fue haber visto el tucán más quieto de la historia y no poderle tomar una buena fotografía, acá les dejaré una foto para que al menos lo vean de lejos.

El Tucán

Otros Lugares

La ciudad tiene algunos puntos turísticos que la mayoría de las veces solo visitan los oriundos y que personalmente visito más a gusto, porque me siento parte del lugar, de esta tierra linda en la que te tratan de maravilla. Entre estos lugares de lo que te hablo puedes encontrar la Plaza Pantanera o en su verdadero nombre “Praça Pantaneira” aquí podrás descansar, leer un libro, tener tranquilidad porque es muy segura y además podrás tomarte una foto con Manoel de Barro; poeta famoso en todo Brasil, también en la foto puedes salir con los animales que viven en el pantanal, una zona única que posee Brasil, Bolivia y Paraguay, única en el mundo por su diferente naturaleza.

Otro lugar que visitamos fue el monumento del tereré, esta es una planta parecida al mate que si conoces a algún argentino o uruguayo sabrás inmediatamente de qué te estoy hablando, si aún no sabes qué es, déjame decirte que el tereré es una bebida oriunda de Paraguay pero que su rico sabor se extiende por los países que tiene limítrofes como en este caso el oeste brasileño. El tereré a diferencia del mate se toma con agua helada, si tiene hielo mejor y si tiene limón mejor aún, aunque depende mucho de los gustos, a mí me encantó de esa manera.

El último de nuestra lista fue un lugar al que fuimos solo porque nuestro Couch nos llevó para que tuviéramos la oportunidad de conocer las guacamayas más grandes del mundo, por supuesto era un monumento, pero llámenme loco si prefiero decir que cuando veo una estatua o monumento de algún animal mi corazón salta de alegría, cosa que jamás ha pasado con nuestros héroes del pasado, si es que así debemos llamarlos.

Este fue nuestro paso por una ciudad que nos dejó una familia que llevaremos siempre en nuestro corazón.

Gracias Campo Grande y gracias a ti por leernos y motivarte cada día a viajar más.

Foto tomada al agua de la laguna del Parque das Nações Indígenas que refleja un Infinito universo

Cuéntame qué te parece Campo Grande en la caja de comentarios y espero que jamás dejes de sonreír aunque la respuesta sea negativa.

Vive feliz, vive libre.

Milo
Viajero utópico que movido por su pasión te llevará a lugares asombrosos.

2 Comentarios

  1. Queridos amigos de la Senda, en su grata compañía disfruté los maravillosos y exóticos lugares de esta inolvidable ciudad donde tantos momentos felices
    pudimos disfrutar, al compartir la historia misma que uds cada día construyen al lado de tan maravillosa gente como Elanio y sus padr, Yonny, Fabiola y tantos más que nos brindaron generosamente su amistad… soy testigo de la acogida y generosidad de los hermanos brasileños que sin nada a cambios nos hospedaron intercambiando su cultura, linda gente de países hermanos que ojalá algún día nos visiten para que compartan la hospitalidad colombiana en nuestra casa… de parte de Olga Lucía y en mi nombre, muchas gracias Milo y Ly por su ayuda… les queremos Virgil.

    1. Grandes momentos que permanecerán alojados en nuestras memorias por siempre, gracias por siempre estar y espero que podamos compartir mucho tiempo para aprender nuevas enseñanzas, un gran abrazo y que algún día esa linda experiencia se repita.

      Vive feliz, vive libre.

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