Perú

Aventura selvática con la Bella Durmiente en Tingo María

Milo6 comentarios1959 vistas

Tingo María es una ciudad peruana del departamento de Huánuco, la más joven de la selva y la puerta de entrada a la Amazonía, su paisaje se complace de contar con una hermosa cadena montañosa conocida como La Bella Durmiente, infinidad de cascadas, bosques y cuevas que albergan mucha vida.

Hay varias versiones del significado de este nombre para la ciudad, la que más me convenció es una que dice que Tingo (tinku en quechua) significa “Encuentro” y en Tingo María los ríos Monzón y Huallaga se unen, además allí donde convergen existió una mujer llamada María que albergaba y brindaba comida a los viajeros, cosa que creo sin duda porque la hospitalidad que nos brindaron en esta ciudad fue sorprendente.

Tingo María

Tingo María no se encontraba en nuestra ruta, pero al ver la emoción con la que un amigo francés y una belga describían esta ciudad, no pudimos dejar de agregarla a nuestra lista de sitios por conocer en Perú y la experiencia fue tan genial que agradecemos mucho la recomendación de no perdernos esta maravilla selvática.

Parque Nacional Tingo María

Esta reserva es una de las áreas naturales protegidas más antiguas de Perú, tiene alrededor de 4.777 hectáreas que se encuentran a 600 m.s.n.m, ubicada a 6,5 kilómetros del centro de Tingo María.

El parque cuenta con muchísima diversidad de flora y fauna de selva alta, lo que lo hace llamativo para los turistas, puesto que podrás divisar varias especies de aves como el Guácharo y el Gallito de las Rocas, visitar varias caídas de agua, lagunas frías y cristalinas, ver muchas especies de insectos, conocer formaciones de cueva, hacer deportes extremos, rutas de trekking y acampar rodeado de naturaleza propia de la zona.

Pájaro Mochilero
Visto en la zona, este pájaro es conocido como pájaro mochilero.

El objetivo del parque es proteger esta diversidad, las especies amenazadas como el Gallito de las Rocas que se encuentra en peligro de extinción y la zona montañosa en general.

El río Monzón alimenta un Río llamado “La Cueva” que pasa por el parque y que desaparece para comenzar un recorrido subterráneo de 5 kilómetros hasta volver a salir a la superficie en una zona donde los turistas disfrutan de un refrescante baño.

Dentro del parque hay muchos lugares por recorrer, sin embargo nosotros solo recorrimos la Cueva de las Lechuzas que es uno de los más famosos, más adelante te enterarás de la razón.

La Bella Durmiente

El parque se encuentra ubicado en las montañas que conforman la silueta de una mujer, a esta cadena se le llama Bella Durmiente por su peculiar parecido a la cara y cuerpo de una mujer acostada, está tan perfectamente marcada que una vez llegamos a la ciudad, sin siquiera saberlo, divisé el paisaje y vi una nariz, boca y senos que resaltaban entre las montañas.

La Bella Durmiente

Según la tradición de la zona, la Bella Durmiente protege a los tingaleses (oriundos de tingo María) y sus bosques.

Cueva de las Lechuzas

Entre la vegetación del parque y en las entrañas de la cadena montañosa de la Bella Durmiente, se encuentra una gruta gigante de piedra caliza llamada Cueva de las Lechuzas, la entrada de esta mide 20 metros de altura y 25 metros de ancho, un espacio que alberga aves, murciélagos, reptiles y muchos pero muchos insectos.

Sus estalactitas cuentan con increíbles formas; únicas y asombrosas. La más famosa de las aves que viven en la penumbra es la lechuza, que en realidad es un guácharo, al que han llamado mal en la zona.

El guácharo es la única ave nocturna que se alimenta de frutas, vuela por ecolocalización como los murciélagos, es de color café con manchas blancas y se encuentra en peligro de extinción. Además este animal es el encargado de asegurar la alimentación de los miles de insectos que habitan la cueva.

Para mí esta cueva no debería llamarse cueva de las lechuzas sino cueva de las cucarachas porque las lechuzas son difíciles de ver y las cucarachas se ven por doquier, como mi fobia es bastante grande, no recomiendo a quien sufra de lo mismo que visite este lugar a menos que pretenda superar este miedo, pues no son cualquier tipo de cucarachas, además de las normales también hay cucarachas amazónicas, las más gigantes y fuertes que conozco, Milo tomó una foto para ilustrarte al respecto.

Dicen que en los años 50 un francés atravesó toda la cadena de montañas de la Bella Durmiente, pasando por la Cueva de las Lechuzas y se demoró 3 días en atravesarla por completo, una aventura a la que no me arriesgaría porque si en 1 hora ya estaba pálida y desesperada, no me imagino qué sería de mí viendo cucarachas amazónicas durante tanto tiempo.

Cueva de las Lechuzas

A esta cueva puedes acceder fácilmente pero si quieres algo más aventurero o si tienes fobia como yo, te recomiendo que visites la Cueva de Palestina, ubicada también en la zona selvática de Perú.

Muy cerca a la Cueva de las Lechuzas, saliendo del Parque Nacional Tingo María puedes encontrar unos baños sulfurosos, económicos, muy lindos en su aspecto y acogedores para disfrutar de una terapia intensiva en el cuerpo. Aquí te dejo una foto para que te antojes.

Velo de las Ninfas

El Velo de las Ninfas es una bella cascada de 50 metros precedida por 11 más, que en conjunto forman una ruta aventurera maravillosa, esta ruta es la razón por la cual no visitamos las cataratas que se encontraban dentro del Parque Nacional Tingo María, debíamos elegir solo una y gracias a nuestro anfitrión elegimos la mejor, pues no solo fue ir a ver caídas de agua, sino también escalarlas sin utilizar cuerdas, creando de esta manera un recorrido único y con algo de adrenalina.

Velo de las Ninfas
Cascada Velo de las Ninfas (50 metros de altura)

Empezamos nuestro trayecto en un sector llamado Tambillo Chico, son aproximadamente 2 kilómetros de camino hacia arriba hasta la última caída de agua y te lo digo en kilómetros porque en tiempo seguro también para ti serán más de 5 horas y no por la dificultad de la escalada sino por lo amañado (con ganas de quedarte) que vas a estar durante todo el recorrido.

Cada una de las 12 cascadas cuenta con una poza natural en la cual es posible bañarse, aunque después de pasar las primeras 5 cada vez los árboles tapan más la luz del sol, lo que va haciendo frío el lugar, al final quedas tan saciado que ya no quieres meterte más en las heladas aguas.

Escalamos una a una las cascadas con nuestras manos y pies, como monos, guiados por Emmanuel, un maravilloso ser que además de hospedaje nos brindó una de las mejores experiencias vividas en la selva peruana, disfrutamos mucho de cada paso dado y la adrenalina antes de poner cada pie sobre las rocas. Debo decir que luego de haber hecho esto mi vértigo mermó un poco más y me sentí muy feliz por haberlo logrado.

Cuando llegamos a la última cascada disfrutamos un rato de la naturaleza que acogía el sitio, mientras comíamos los famosos Juanes de la Selva (un almuerzo envuelto en hoja de bijao), patrocinados por el mismo Emmanuel.


La aventura fue genial pero ahí no terminaba, pues a nuestro fabuloso anfitrión no le bastó con todo esto, también nos llevó a dar un paseo por la Cueva de los Tambos, haciendo trocha mucho más arriba del cerro en el que nos encontrábamos para darnos la sorpresa de conocer al Gallito de las Rocas, pájaro emblema de Perú que ni siquiera visitando el Parque Nacional donde se encuentra protegido pudimos ver.

Y no fue uno ni dos Gallitos de las Rocas los que vimos, era toda una familia con primos, abuelos y hasta tatarabuelos, montones de Gallitos de las Rocas sobrevolaban alrededor de esta cueva y hacían su sonido peculiar, un canto que jamás habíamos escuchado y una belleza impresionante, aquí te dejo dos fotos para que te deleites.

Tingo María y su bella durmiente nos encantaron con tanta hermosura natural y humana, agradecemos a Emmanuel por habernos mostrado su alucinante tierra y ser quien hizo que cada uno de los días allí fueran memorables, además les recomendamos no dejar pasar este increíble espectáculo de la naturaleza.
La selva tiene su encanto y la bella durmiente un poder inmensurable, ¿has ido a la selva? cuéntanos tu mejor experiencia.
Vive feliz, vive libre.
Milo
Viajero utópico que movido por su pasión te llevará a lugares asombrosos.

6 Comentarios

  1. mi amigo bendiciones como siempre espectaculares tus historias y aventuras los paisajes maravillosos los recuerdo mucho mis amigos milo y ly se me cuidan

    1. Yasser muchas gracias por leernos amigo, esperamos que cada día te cautiven más estas historias y fotografías, un abrazo y buenas energías para cada día.

      Vive feliz, vive libre.

    1. Gracias por leernos y que grato saber que de una u otra manera estamos siendo un conducto para que conozcas nuevos lugares del pulmón del mundo, te enviamos un gran abrazo y recuerda siempre…

      Vive feliz, vive libre.

  2. Que linda sorpresa nos dan cada día, todos los lugares fantásticos e impresionantes… con uds conocemos de primera mano aquello que no traen los libros, porque solo son referencias orales, lugareñas y poco conocidas… me gusta como profundizan en las regiones para civilizar las culturas de los pueblos, porque conociéndolos apreciamos su inmenso valor con respeto en el concierto universal, gracias por el relato claro y sencillo que con imágenes nos contagia a los seguidores…Un consejo, la mejor forma de agradecer a todos esos seres bondadosos que les hospedan, guían y protegen en cada lugar, es hacerlos parte del reportaje con una foto, lo merecen, ok,,, Virgil

    1. Nuestra idea en este largo viaje es coleccionar tantas historias como sean posibles, conocer mucho sobre cada país y hacer amigos en cada lugar de esta hermosa ruta, tomaremos tu consejo como algo vital y esperamos que cada relato te siga transportando a cada sitio al que vamos.

      Vive feliz, vive libre.

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